Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como niñez

Juego de niños: Crónica de una crisis en dos tiempos

Imagen
Por: Lisbeth Moya González y Frank García Hernández Frank abrió el refrigerador ruso con una sola mano, sin dejar de mirar el televisor KRIM218 en el que Bolek y Lolek se divertían. Buscaba el yogurt que estaba acostumbrado a tomar mientras veía Los Muñequitos. Era el momento en el que cesaba la algarabía infantil y las niñas y niños de toda Cuba se sentaban hipnotizados delante de la pantalla para disfrutar su media hora de dibujos animados, porque de seis y media a siete de la tarde era el único momento donde podían verlos. Aunque también a las siete ponían una serie de animación: David el gnomo, El juez Klaus o Barner y Flappy. Solo en el canal 6: Cubavisión, porque el canal 2, Telerebelde, era casi todo de deportes, cosas políticas y discursos de Fidel. Solo dos canales. Sin DVD, computadoras, ni pendrives con más muñes.  La abuela compraba en la tienda por solo un peso cubano, dos o tres botellas de un litro de yogurt cada semana. Al que estaba usando, le quitaba la tapa de pa...

Tres poemas, tres historias

Imagen
Por: Lisbeth Moya González Hay historias que nos cambian la percepción de las cosas. Historias que se van sedimentando para hacernos lo que somos. Prestarles atención o no, puede decidir lo que seremos. Hay personas contando esas historias, viviéndolas. Tantas personas con tanto que decir y uno con tan poco tiempo y poca vocación de escuchar. Estas tres historias son parte de mi sedimento, tres elementos que tuve la suerte de engranar en mí. Tres personas inconexas, invisibles e ignoradas. Tres poemas, tres historias.  Poema del barrendero Los pájaros cuelgan como gotas negras de los árboles del parque. Tú, descalzo y negro como ellos,  barres el sudor de la ciudad con esas yagas dignas  que rasguñan el suelo.  Los pájaros se van temprano  llevándose la noche en las alas. Tú te llevas el desorden de la gente que no te mira y sonríes  como si limpiaras el cuerpo de la amada con esa perfección que solo logra la poesía.  Eres poesía cuando llueve en el pa...